La dieta macrobiótica tiene beneficios para la salud al estar basada en el principio del equilibrio: comer cada alimento en función de las necesidades (al final del artículo os recomendamos libros sobre este tema, como los de Planeta o Signo Editores). Contacto con nuestro interior, pilar base de este tipo de dietas; pero veamos que más nos ofrece.

Esta dieta fue ideada por el japonés George Oshawa siguiendo los preceptos del budismo zen. Oshwa califica los distintos alimentos según las dos fuerzas o principios existentes, el yin y el yang, que emanan de los postulados de esta filosofía. Así, el yin es la fuerza suave, alcalina y femenina, mientras que el yang es la resistencia, ácida y masculina. Y para que su ingesta sea correcta recomienda como proporción óptima consumir 5 alimentos yang por cada 1 de yin.

Diez son los planes en los que se basa esta dieta, que va abandonando los dulces, los alimentos de origen animal, las sopas, las frutas y las verduras, que se sustituyen por una cantidad cada vez más elevada de cereales integrales hasta alcanzar entre el 70 y el 90% del total de alimentos consumidos y entre los que el arroz ostenta un lugar preeminente. El resto corresponden a cantidades muy moderadas de legumbres, frutos secos y verduras, así como una pequeña ración de algas diaria. De modo paralelo se reduce también el consumo de agua hasta cantidades extraordinariamente bajas. El objetivo se centra en “lograr el equilibrio y obtener una larga vida”. En definitiva, la macrobiótica pretende encontrar el equilibrio de fuerzas que constituye la salud a través de una combinación adecuada de alimentos.

Entre los alimentos más consumidos por sus seguidores destaca el arroz, aunque también el trigo es ampliamente consumido por su capacidad energética. Entre los restantes alimentos que incluyen en la dieta se encuentra el maíz, por su riqueza en hidratos de carbono, el centeno, por su contenido en sales minerales como sodio, potasio, calcio, yodo, hierro y flúor, la avena y el mijo ambos por su capacidad calórica. Y entre las algas consumen las que encuentran en el entorno más próximo. Verdes o rojas, todas tienen un elevado contenido nutritivo, pues suelen contener entre un 20 y un 60% de proteínas, valores superiores a los de la mayoría de hortalizas, glúcidos, minerales (yodo, hierro, potasio, manganeso) y las vitaminas C, A y D.

Editoriales como Signo Editores o Planeta ponen a nuestra disposición colecciones sobre salud, como la colección Medicina Natural de Signo Editores, que contiene este y otros temas relacionados con un estilo de vida sano.