Es curioso pero tener sexo en los ratos libres empieza a ser historia. Muchas veces los ratos libres que antes dedicábamos al sexo ahora se ha empezado a usar en otras cosas que han pasado a primer plano, teniendo en cuenta que cada vez tenemos menos tiempo y seguimos teniendo las mismas necesidades.

Aun sabiendo los beneficios que puede otorgar el sexo para la pareja preferimos pasar de otra manera nuestros ratos libres, recurriendo a otros métodos para tener sexo.

Follamigos como opción principal

Elegimos páginas como Twitter, Instagram o Facebook para mirar todas las chorraditas sobre gatos, perros o cualquier cosa que compartan nuestros amigos o en ponernos al día con la serie que está de moda, elegimos salir corriendo de casa para ver el fútbol y nuestra vida sexual se ha convertido así en una completa postergación, quedando relegada sobre todo a los follamigos o a la persona que nos ligamos una noche de fiesta o por una página para ligar.

Los ratos libres para muchas personas en materia sexual equivalen a descargar las necesidades que tenemos, pero también hay mucha gente que ha aprendido a liberarse y a disfrutar del sexo y la pasión, que con los tiempos que corren es más fácil que antaño.

Por ello es importante tomar cartas en el asunto y saber que existen ahora muchas más opciones que antes que nos puedan distraer, pero también otras que nos pueden hacer ver realmente al sexo como algo valioso y quitarle ese estigma.

Es fundamental entender que las nuevas tecnologías no pueden acabar con nuestros momentos que antes destinábamos para la intimidad, ahora, muchas parejas están haciendo el amor y respondiendo un WhatsApp.

Cambiarlo es tu opción

Pero qué se debe hacer en todo caso para revertir estas actitudes con las que convivimos a  veces hasta límites que rozan ya lo adictivo. Pues en primer lugar hacer una toma de conciencia si lo que hemos decidido ha sido es recuperar el tiempo perdido y dedicar nuestros ratos libres al sexo puro y duro con nuestra pareja. Pero eso evidentemente no quiere decir que tengamos que prescindir de algo que nos ha sido muchas veces de suma utilidad, pero lo mejor será saber administrar el tiempo.

Dedicar un tiempo al día a leer correos pero un tiempo limitado, quizá por la mañana venga bien, así como también a las consultas del Facebook. Después de eso buscar la manera de encontrar ese espacio sin que la serie de moda se vea perjudicada. Es importante hablar por ello con la pareja. Pues será muy malo para la relación que ella muestre excesivo entusiasmo a una película que van a echar en la tele que a tener un poco de pasión sexual. La meta tendrá que ser revertir aquello.

Y aunque no convirtamos a nuestra pareja en la persona más fogosa del mundo decirle de qué cosa nos hemos dado cuenta, comentar que antes que robots de la tecnología somos humanos y que nuestras necesidades sexuales no pueden pasar por alto porque de lo contrario nos terminarán pasando factura.

Es importante no postergar el sexo cuando todavía se cuenta con la artillería pesada para ello y es que en la medida que las herramientas se dejan de usar se oxidan. Algo que en efecto no queremos que pase. El fútbol debe esperar, el Facebook también debe esperar lo mismo que el WhatsApp  de aquel amigo empeñado en hacernos escuchar aquella canción. Solo debemos encontrar un momento para dedicarlo única y en exclusiva a nuestra pareja y al sexo. Que, menos mal, sigue siendo algo entre dos.