El 5 de junio de 1981 el doctor Michael Gottlieb de la Universidad de California en Los Angeles publicó en el boletín semanal de CDC (Centers for Disease Control and Preventio = Centros para el Control y Prevención de Enfermedades) de Estados Unidos un artículo describiendo los primeros cinco casos de una enfermedad desconocida hasta aquel momento. Se trató de cinco pacientes, que habían desarrollado una neumonía Pneumocstis carinii. El hongo Pneumocystis carinii existe en todos partes en el medio ambiente, ya durante la infancia los hongos colonizan dentro del sistema bronchial de muchas personas y son completamente inofensivos para personas con un sistema inmunitario sano. Sin embargo, al estar el sistema inmunitario de la persona debilitado, como por ejemplo en caso de pacientes de cáncer o bajo los efectos de haber tomado medicamentos muy fuertes, el agente patógeno puede multiplicarse libremente dentro de los vesículos pulmonares y llevar a una pulmonía grave. En su día los médicos también se sorprendieron por la edad de sus pacientes, ya que se trató de hombres jóvenes entre los 29 y 36 años. Esta clase de edad normalmente se considera como clase de edad sana. Además, los cinco eran homosexuales.
A finales de mes de agosto de 1983 se publicó un informe adicional, ya que se habían sumado 21 casos adicionales. A parte de la pulmonía, muchos de los pacientes sufrieron también de otras enfermedades que llevaron a la conclusión de un sistema inmunitario colapsando. Hasta el mes de diciembre de 1982 los centros CDC ya tenían informes de 593 casos. A la enfermedad inusual se puso el nombre “Acquired Immune Deficiency syndrome”, en España SIDA (acrónimo de síndrome de inmunodeficiencia adquirida).
En la actualidad algunos 34 milliones de humanos están infectados por el virus HIV, casi 30 millones han muerto por su infección. Gracias a la mejor disponibilidad con medicamentos baja el número de los muertos causados por el Sida.
Hoy en día la esperanza de vida de una persona infectada e inmediatamente tratada con medicamentos es de algunos 69 años. La toma de los correspondientes medicamentos frecuentemente tiene efectos secundarios muy graves. Al enterarse de que un amigo sufra de las consecuencias, hoy en día espontáneamente existe la posibilidad no solo del envío de flores dando los correspondientes órdenes personalmente o por teléfono sino se opta por el envío los flores online. Aun sabiendo que la persona infectada probablemente casi tiene la esperanza de vivir tantos años como las personas sanas, considerando las consecuencias de tratamiento que pueden ser nauseas, ganas de vomitar, dolores de cabeza y diarrea, la idea de realizar un envío de flores internacional a un ser querido en otra parte del mundo a lo mejor facilitar un poco pasar por un rato sumamente difícil en la vida.